Bandeja de 250grs.
El açaí es, sin duda, una de las frutas que más popularidad ha ganado últimamente. La razón es sencilla, y es que combina un altísimo valor nutricional con un sabor realmente delicioso. Visualmente recuerda a un arándano, aunque su sabor sorprende por acercarse más al del chocolate, y detrás de ese perfil tan particular se esconde un fruto cargado de beneficios para la salud.
El açaí congelado es la pulpa que se extrae del fruto del açaízeiro, una palmera típica de la región amazónica, especialmente abundante en el estado brasileño de Pará. Se trata de una baya pequeña y redonda, de un tono morado tan oscuro que roza el negro, cuyo principal inconveniente es su fragilidad, pues apenas transcurridas unas horas desde la recolección, el fruto empieza a perder calidad y se echa a perder con rapidez.
A esto se suma otro factor y es que de cada fruto, únicamente entre un 10% y un 15% puede aprovecharse como pulpa. Si se tiene en cuenta además la enorme distancia que separa las zonas de cultivo en la Amazonía de los principales mercados de consumo, resulta evidente que congelar el producto no es simplemente una cuestión de comodidad logística, sino prácticamente el único método capaz de garantizar que el açaí llegue a otros países conservando sus propiedades nutricionales.
Todo el proceso tiene lugar en el propio lugar de origen: se recolecta el fruto cuando alcanza su madurez ideal, se procesa sin demora para separar la pulpa, y esta se congela de forma rápida antes de pasar al envasado y al transporte, que se mantiene siempre bajo condiciones de cadena de frío.
El açaí tiene un punto terroso, con ciertos toques que recuerdan al cacao y de fondo deja un regusto a frutos del bosque.
En Frutas Charito en Madrid puedes comprar açaí congelado en bandeja de 250 gramos. Y puedes encontrarla tanto en su tienda física del Mercado de Chamartín (C/ Bolivia, 9, Bancas 2-8, Planta Baja, Madrid) como en su tienda online.
El açaí congelado destaca, sobre todo, por su elevado contenido en compuestos fitoquímicos con acción antioxidante, entre los que se encuentran polifenoles y flavonoides como las antocianinas. A esto se suma un perfil lipídico interesante, ya que aporta grasas saludables, principalmente ácidos grasos Omega 9, como el ácido oleico.
Como ingrediente, el açaí resulta enormemente versátil y admite muchísimas formas de uso en la cocina.
Sus preparaciones más habituales pasan por batido de açaí o smoothie de açaí, o de açaí en un bowl junto a semillas, fruta fresca y cereales. Otra opción muy habitual, sobre todo para desayunar de forma nutritiva, son las tortitas de açaí.
Sin embargo, si hay una receta que realmente sorprende por el contraste de sabores, esa es el gazpacho de açaí. Se trata de una crema fría en la que esta fruta amazónica se combina, de forma inesperada pero muy acertada, con ingredientes tan tradicionales de la receta original como el tomate o el pepino.