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Chirimoya (unidad)

4,49 € / Unidad
Impuestos incluidos
0416

Peso (500 a 600gr aprox.)

Estado de maduración
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Información nutricional

La chirimoya es una fruta tropical originaria de la región andina de Sudamérica, especialmente de Perú y Ecuador, donde su presencia se remonta a tiempos prehistóricos. Con la llegada de los navegantes españoles, su cultivo se extendió hacia África y, posteriormente, a distintas zonas de Oriente.

Aunque su aspecto exterior es menos vistoso que el de otras frutas exóticas, como el mango, la papaya o la pitahaya, la chirimoya sorprende por su interior: una pulpa blanca, suave y cremosa, de sabor intensamente dulce. En España, esta fruta lleva cultivándose más de 200 años en las regiones de clima cálido y ha adquirido especial importancia en la costa tropical de Andalucía, donde cuenta con su propia Denominación de Origen Protegida.

Qué es la chirimoya

La chirimoya (Annona cherimola) es una fruta tropical que crece en el chirimoyo, un árbol perteneciente a la familia de las anonáceas, que reúne más de 2.000 especies distribuidas principalmente por regiones de clima cálido. También se conoce como cherimoya y, en inglés, recibe el nombre de custard apple, una referencia a la textura cremosa de su pulpa, similar a la de unas natillas.

Su aspecto es bastante característico, puede presentar una forma redondeada o ligeramente parecida a un corazón, con una piel verde que adquiere tonalidades más oscuras conforme avanza su maduración. Aunque esta cubierta exterior no se consume, es relativamente fina y protege una pulpa especialmente delicada. Por este motivo, las chirimoyas suelen recolectarse y comercializarse antes de alcanzar su punto óptimo de madurez, evitando así que se deterioren durante el transporte.

Al abrirla, encontramos una pulpa de color blanco o marfil, muy jugosa, suave y de consistencia cremosa. Su sabor es dulce y aromático, mientras que su textura se vuelve más untuosa conforme madura. En su interior también aparecen numerosas semillas grandes, de tonalidad marrón oscura o negra, que deben retirarse antes de consumirla, ya que no son comestibles.

Aunque existen numerosas variedades de chirimoya, solo una pequeña parte se cultiva comercialmente. Entre ellas sobresale la Fino de Jete, especialmente representativa de la Costa Tropical de Granada y Málaga. Esta variedad toma su nombre de Jete, un municipio granadino estrechamente vinculado al cultivo de esta fruta y a su tradición agrícola.

¿A qué sabe la chirimoya?

Es dulce, con un ligero punto ácido que equilibra el conjunto. La pulpa es blanca, muy aromática y de textura cremosa, casi como unas natillas.

Dónde comprar chirimoya en Madrid

En Frutas Charito en Madrid vendemos chirimoya por unidades, de 500 a 600 g aproximadamente, así que puedes llevártela en una sola pieza. Puedes comprarla en nuestra tienda online, con reparto propio o, si lo prefieres, en nuestro puesto del Mercado de Chamartín (C/ Bolivia, 9, Madrid), donde estamos desde 1957.

Cómo comer la chirimoya

Antes de abrirla, comprueba que está en su punto, presiónala suavemente y, si cede un poco, está lista. Que la piel se haya oscurecido no es mala señal. Mientras madura, guárdala fuera de la nevera, en un sitio fresco y sin sol, porque el frío detiene la maduración. Ya madura, aguanta uno o dos días en la zona menos fría del frigorífico.

La forma más sencilla de tomarla es partirla por la mitad y comer la pulpa con una cucharilla, apartando las semillas, que no se comen. Si no la vas a tomar al momento, unas gotas de limón evitan que la pulpa se ponga marrón.

También funciona muy bien en batidos y smoothies, helados, sorbetes y mousses. Y si te sobra pulpa, puedes congelarla para usarla más adelante en estas recetas.

Propiedades nutricionales de la chirimoya

La chirimoya es una fruta muy saludable y nutritiva, con un alto contenido en agua. Destaca por su riqueza en vitaminas y minerales, especialmente en potasio, y en antioxidantes como la vitamina C y los folatos. Además, aporta calcio vegetal, fósforo, magnesio y vitamina A.